Acontecimientos
Varios son los hechos históricos que registran los textos sobre la participación de Colon en aquella gesta cuyo desenlace hoy conmemoramos como el centenario de la República: esto es, la fiesta nacional de todos los panameños y panameñas. Cuando el 3 de noviembre 1903 se declara la separación definitiva (ya antes se habían dado tres intentos) Colón tenía 51 años de edad.
Es por esa razón que el solo hecho de no considerar el 5 de noviembre en la
agenda oficial –digamos que por descuido – inquieta los corazones y alerta el
llamado de la historia que ve lacerar lo que hicieron las pasadas generaciones,
a las generaciones de ayer (cada una en sus distintas etapas del devenir de los
100 años) a las cuales debemos reconocer sus aportes en la consolidación de la
identidad nacional. Una consolidación –aun en tránsito – que para gran parte de
la población costó –y sigue costando – sacrificios, sinsabores, desolación y
pobreza, e indiferencia. Si bien es cierto, como ha dicho atinadamente el cantor
“patria son tantas cosas bellas”, también la patria resulta del sudor del hombre
humilde, de su trabajo mal remunerado, del dolor que brota de la injusticia que
cometen aquellos que tienen poder para desconocer derechos; es el quejido del
pobre que reclama, pero no recibe, y que quizá no celebre estos 100 años.
Patria es mirar el futuro y soñar con un Panamá unido; con un Colón próspero con
las riquezas bien distribuidas. En verdad, “patria son tantas cosas bellas” y
una de ellas es el 5 de noviembre.